11 calas y playas en Jávea que te sorprenderán

11 calas y playas en Jávea que te sorprenderán

Titulares

Calas y Playas en Jávea

Con 20 kilómetros de costa, Jávea tiene la mayor variedad de playas y calas de toda la provincia de Alicante. Os damos la opción de que conozcáis estas once playas en Jávea, que seguro que no os defraudarán.

En su costa podemos encontrar cuatro cabos: el de San Antonio, al norte, que la separa de Denia, el Cap Prim, el Cap Negre y el Cabo de La Nao, más al sur. Todos con impresionantes acantilados y preciosas vistas.

Podéis comprobarlo en el post “Los miradores de Jávea”.

Parte de su costa es muy escarpada por lo que cuenta con preciosas calitas. Entre el puerto y el Cap Prim, que forman la bahía de Jávea, se encuentran las playas más llanas y accesibles. Entre el Cap Prim y el Cabo de La Nao se encuentran las pequeñas calas ubicadas entre acantilados.

Cuenta, tan solo, con una playa de arena y varias de grava y rocas, además de pequeñas calitas, algunas de las cuales sólo puedes llegar andando.

El mar suele estar transparente, si no ha habido temporal, con una calidad del agua buenísima. Y bucear por sus fondos es una delicia.

Vamos a enumerar, de norte a sur, todos los sitios donde puedes pegarte un chapuzón. Al final del post puedes consultar el mapa con las ubicaciones de las playas.

Playa del Pope o del Tangó  

Esta playa, que ya no se puede considerar playa porque por acción del mar la ha hecho desaparecer, está a los pies del Cabo San Antonio, pasado el puerto deportivo.

Aquí empieza la Reserva Marina del Cabo San Antonio  y aunque no haya playa puedes pegarte un chapuzón dejando las cosas sobre las piedras de la escollera para bucear y disfrutar del mar casi en solitario en este precioso rincón. Sólo los numerosos Cormoranes que habitan por esta zona serán testigos.

El origen de la playa del Pope se debe a que durante la construcción del Puerto de Jávea, el constructor y un Pope parisino que pasaba largas temporadas en Jávea coincidieron en la misma pensión. El Pope le dijo que era una pena que no pudiera bañarse en este mar. Entonces el constructor,  las piedrecitas que sobraban en los camiones de la construcción del puerto, las iba vertiendo en este rincón hasta ganarle terreno al mar y hacer una pequeña playita escondida donde el Pope y los curas de Jávea pudieran bañarse sin que les viera la población.

Desde esta playa puedes coger el PR CV 355 que nos lleva a la cala del Tangó, que era un lugar donde había un gran palo (tangó) que se adentraba en el mar y que ayudaba a recoger a los barquitos que por acción de la corriente marina acababan junto al Cabo San Antonio. Son 20 minutos, 400 metros, para llegar a esta solitaria cala en plena reserva marina. Puedes ver las fotos de la cala Tangó en Facebook.

Playa de La Grava

La playa de la Grava es la playa que se encuentra en el barrio de Aduanas del mar, que es la zona del puerto de Jávea.

Se puede considerar playa urbana y cuenta con todos los servicios como socorrista, puesto de la cruz roja, hamacas y sombrillas, restaurantes, bares, heladerías…

Es de grava, bolos o cantos rodados. Recomendable llevar escarpines. Hacia el final tiene una zona de arena. Protegida por el puerto y el Cabo San Antonio no suele tener mucho oleaje.

Tiene una longitud de unos 300 metros y está bordeada por un pequeño paseo marítimo que, por la tarde, artesanos montan sus puestecitos.

Cómo está integrada en la zona del puerto y no tiene mucha profundidad su ocupación es alta, mayoritariamente de familias con niños. Además todos los veranos montan una plataforma en el agua con juegos para los niños.Es una playa con mucho encanto.

Playa del Benisero

La playa del Benisero es una playa de cantos rodados junto a la avenida del Mediterráneo que une el puerto con el Arenal. Cuenta con socorrista.

El tramo más cercano al puerto está dedicado, sobretodo, a actividades náuticas. Escuela de windsurf, tablas de Padel Surf, motos acuáticas, flyboard…

Luego hay una zona de rocas y el tramo más concurrido de la playa es donde se ubican los “chiringuitos” Montgo di Bongo y La Siesta. Dos de los bares más conocidos y con mayor solera de toda Jávea, que están abiertos desde primera hora de la mañana hasta final de la noche. Allí puedes almorzar, comer o tomarte un mojito. Muy recomendables. 

Precisamente esta playa se llama del Benisero porque lo que hoy es La Siesta era la casita de un señor de Benissa. Antiguamente, muchas familias cenaban los domingos por la noche en esta playa, bajándose las mesitas y las sillas.Esta costumbre todavía se mantiene y cualquier noche de verano puedes ver gente cenando a la luz del camping gas a la orilla de la playa.

Montañar I

A mitad de camino entre el puerto y el Arenal la playa pasa de ser de cantos rodados a rocas de tosca (piedra de arena fosilizada), tan característica de Jávea.

Aquí empieza el Primer Montañar. Como el acceso al mar nos es fácil no suele estar muy concurrida. El baño es un gustazo porque desde que entras al mar la profundidad es de unos dos metros con lo que puedes nadar y bucear sin ningún problema. En algunos tramos los vecinos han puesto escaleras para que la entrada y salida del mar sea más fácil.

Son casi dos kilómetros de playa que llegan hasta el Parador. A mitad de playa en una depresión que producen las rocas se pueden ver gran cantidad de gaviotas y otras aves.

En verano montan tres o cuatro chiringuitos donde puedes tomarte un tentepié o una cerveza. Especialmente bonito es el atardecer.

Cala del Ministro

Al final del Primer Montañar se encuentra el Parador de Jávea. Justo detrás, está la Cala del Ministro. 

Es una preciosa y pequeña cala de roca con pequeños entrantes que forman casi piscinas. El agua suele estar limpia y transparente con abundancia de pequeños pececillos de roca.

Se llama así, porque aquí edificó su casa el ministro de Franco, Navarro Rubio. Actualmente está deshabitada. La casa puede verse desde la cala.

Por ella discurre una pequeña entrada de agua, que son los baños de la reina, un asentamiento del S. I a.C. en el que se elaboraban salazones.

Una cala pequeñita con muy buen mar y que al final tiene un pequeño mirador en el que se ve toda la playa del Arenal.

 Playa del Arenal

Única playa de arena de todo el municipio y, sin duda, la más concurrida. Forma una pequeña bahía.

Delimita por el Norte con el Parador. Entre el Parador y la playa se encuentra el canal de La Fontana, un pequeño canal donde se han instalado unos 300 amarres para pequeñas embarcaciones náuticas. Al principio del canal junto a la playa podemos encontrar algunas empresas que alquilan pequeñas embarcaciones y motos de agua. También hacen excursiones por la costa.

Por el sur delimita con la punta del Arenal, donde se encuentra uno de los 15 miradores de Jávea. Los atardeceres desde este mirador son recomendables porque el sol se pone tras el Montgó. Allí se encuentra también la caseta de la Cruz Roja. Si no quieres pringarte de arena en esta zona de rocas también te puedes bañar sin sufrir las incomodidades de la arena.

La playa es de arena fina  y tiene una longitud de unos 500 metros por 50 de ancho. Tiene poca profundidad por lo que es ideal para ir con niños o para iniciarte en algunos deportes náuticos.

Al ser una playa prácticamente urbana, rodeada de apartamentos no muy altos, cuenta con todos los servicios. El paseo marítimo David Ferrer tiene toda clase de establecimientos. Todo tipo de restaurantes, heladerías y comercios. A partir de Semana Santa al atardecer se instalan puestecitos de “hippies”.

En la arena también tienes todo tipo de servicios. Alquiler de sombrillas, hamacas, piraguas, tablas de pádel surf, patines o pedalos… También, juegos para niños, campos de vóley, porterías de fútbol y canastas.

Algún grupo de palmeras sobre la arena te permite tener lugares con sombra. La playa es accesible, con sillas anfibias y personal de ayuda al baño.

Montañar II o las roquitas

Cuando giras la punta del arenal comienza una extensión de unos 2 kilómetros de rocas de tosca que es el Segundo Montañar o las Roquitas, conocidas popularmente.

Esta playa está separada de la carretera que va hacia la Cala Blanca y el Cabo de La Nao por una hilera de chaletitos. Junto a ellos discurre un camino de tierra por el que pasear. Y después, las rocas y el mar.

En esta zona cuando el mar está en calma suele ser una gozada. Aguas transparentes y preciosos fondos marinos donde se juntan zonas de arena, con zonas de roca y abundante posidonia. Sitio ideal para bucear por la variedad de peces que puedes encontrar.

En algunos lugares tienes un caminito de entrada sobre la roca y alguna extensión pavimentada donde poner la silla y la toalla. Además en algunas entradas, al igual que el primer Montañar, los vecinos han puesto escaleritas para que sea más fácil entrar y salir del mar, ya que no se hace pie.

A mitad de playa podemos encontrar la Séquia de la Nòria. Una obra de ingeniería romana que es un pequeño canal tallado en la roca que permitía la entrada  de agua hasta “el Saladar”, donde los romanos tenían una pequeña explotación pesquera. En la Edad Media se añadió una noria para la entrada de agua de mar, que se dejaba evaporar para obtener la sal. Esta zona suele estar bastante concurrida para tomar el baño.

Las vistas en esta playa son espectaculares, porque a la izquierda tienes el Cabo de San Antonio y a la derecha el Cap Prim. A primera hora de la mañana cuando hay poca gente y mar suele estar más tranquilo es idealpara nadar y bucear.

La Caleta

La Cala Blanca es el final de la zona llana de Jávea, antes de empezar el Portixol. Su nombre se debe al color blanquecino de la piedra que forman los acantilados.

La Cala Blanca en realidad son tres pequeñas calas: la Caleta I, La Caleta II y la Cala del Francés.

Llegar a ellas es muy fácil. Tienes que seguir hasta el final la avenida de Ultramar, que va paralela al mar desde el Arenal. Al final de la avenida hay una rotonda que sirve de parking. Un pequeño paseo marítimo de unos 100 metros bordeado por estupendos chalets nos llevará a la primera caleta.

La Caleta I es un pequeño entrante del mar bastante protegido del oleaje. Prácticamente es todo roca. Un pequeño peñón del que te puedes tirar hace que los más pequeños se lo pasen en grande.

Caminando junto al mar llegarás a la Caleta II. Un saliente de roca hace que sea una cala bastante protegida. Está compuesta de roca y grandes piedras.

Bordeando la Caleta II llegarás a la Cala del Francés. Igual tienes que mojarte un poco porque el último tramo antes de llegar lo haces casi por el mar. La recompensa es que estarás prácticamente sólo.

La Cala del Francés se llama así porque también se puede descender desde arriba aunque con mucha dificultad y allí vivía el Sr Lambert, uno de los primeros turistas de Jávea.

En los acantilados que dan a la playa se encuentran dos de los 15 miradores de Jávea, el de la Cala Blanca y el de les Caletes. Desde allí por unas escaleritas hechas en la roca también puedes descender a las calas.

Estas calas no suelen estar muy llenas. La mayoría de los que las frecuentan son los vecinos y turistas de la zona, con lo que el baño suele ser tranquilo.Sólo los barcos que se dirigen a la Cala Sardinera interrumpirán tu tranquilidad.

Cala de la Barraca o del Portixol

La cala del Portixol o cala de la Barraca se encuentra ya pasado el Cap Prim, y antes de llegar al Cap Negre y al Cap de La Nao.

Se llega por la carretera del Portixol, dirección Cabo de La Nao. A unos 3 kilómetros encontrarás el cartel que te indica que gires a la izquierda por la calle de la Barraca. Una calle en bajada, con pronunciadas curvas y entre chalets, te llevará a esta bonita cala.

La cala es de bolos, con pequeños espacios con arena gruesa. Cuenta con servicio de hamacas y sombrillas y de piraguas. Hay servicio de vigilancia. Conviene ir a primera o última hora en los días más concurridos porque no hay mucha zona de aparcamiento y te tocará dejar el coche lejos.

Si el mar está tranquilo es ideal alquilar una para acercarte a la isla del Portixol, a poco más de 100 metros. Si te pones en la punta de la cala también puedes llegar nadando. Imprescindible llevarte gafas para bucear y también es recomendable escarpines. Por sus increíbles fondos marinos y lo bonito de los alrededores de la cala con los acantilados del Cap Prim a la izquierda y el Cap Negre a la derecha, buceadores y piragüistas suelen tener esta cala como favorita.

Si quieres andar un poco a izquierda y derecha de la cala, también tienes sitios para poner la toalla y disfrutar de aguas cristalinas en absoluta tranquilidad.

En la cala son características las antiguas y pequeñas casitas de pescadores, arregladas por sus propietarios para pasar los días de verano y que le dan un encanto especial.

Cuenta además con un antiguo chiringuito con look de toda la vida con unas vistas impresionantes. Tomarte la cervecita y unos pescaditos sentado en la terraza es una gozada.

En plena bajada tienes el mirador de Falzia y arriba el mirador de la Cruz del Portixol.También desde la cruz del Portixol tienes una ruta para llegar al Cap Prim y a la Cala Sardinera.

Cala de Ambolo

La Cala de Ambolo se encuentra poco antes de llegar al Cabo de La Nao. En una primera calle encontrarás un cartel de Ambolo que te llevará al mirador y a la Torre de Ambolo, antigua torre vigía.

En la siguiente entrada entre chalets llegamos a la cala. Hay que descender por un camino de una urbanización de chalets. El tramo final de la calle es el utilizado como parking. Aunque hay que andar un poco para llegar a la playa, en verano se suele llenar y como hay que aparcar en estas calles puede costar bastante.

Antes esta playa era completamente nudista y, aunque lo sigue siendo, ya se mezclan con gente en bañador, que suele ser la mayoría. La cala que era completamente de rocas, se arregló añadiendo piedrecitas de río. Con esto se convirtió en una playa más familiar.

La cala ha estado cerrada varios años por peligro de desprendimientos. Ahora unas amplias redes de metal sustentan varias paredes del acantilado.

La eclosión del psicobloc ha hecho que muchos escaladores visiten la zona. Además cuenta con una pequeña islita, una roca, donde puedes escalar y tirarte desde ella, y un poco más allá se encuentra la isla del Descubridor.

No cuenta con ningún servicio de vigilancia, hamacas ni nada. Es, sin lugar a dudas, una de las calas más bonitas de Jávea.

Su nombre se debe a la torre, del S.XVI, que vigila desde arriba de la montaña todo este trozo de costa.

La Granadella

La Granadella es la cala más al sur del municipio de Jávea. Y, tal vez, la más conocida. No obstante, ha sido declarada mejor playa de España por Antena 3 varios años.

Para llegar hay que coger la carretera del Cabo de La Nao. Dos o tres kilómetros antes de llegar, en una larga recta, tienes un desvío a la derecha, carretera de la Granadella, que te lleva hasta la cala. La carretera desciende por el Parque Forestal, afectado por un gran incendio en el 2001. El camino ya es muy bonito.

Es una playa con una alta ocupación los días de verano, por lo que conviene ir pronto.Tiene un parking de tierra pero en días señalados se suele llenar pronto. La Granadella era un barrio de pescadores por lo que en la calle de entrada hay casitas bajas, alguna de las cuales se alquilan en verano.

La playa es de grava y mide unos 200 metros. Cuenta con todos los servicios. Hamacas, sombrillas, servicio de vigilancia, piraguas y, hasta una pequeña plataforma flotante.
El snorkel es una de las actividades que puedes practicar. Al estar la playa muy protegida suele estar tranquila casi siempre y sus fondos marinos son impresionantes. Hay varias rutas de snorkel señalizadas. La que sale desde la playa es de baja dificultad con una profundidad de -10.

Alquilar un kayak o piragua es otra de las opciones. Entre la Granadella y Ambolo tienes varias cuevas en las que poder entrar con la piragua. La cueva del Llop Marí, en la punta de Ambolo es la más conocida, y si el mar está tranquilo llegas en muy poco tiempo. Divisar los enormes acantilados desde el mar merece la pena.

Si quieres combinar playa y senderismo puedes hacer la ruta del Castell de la Granadella. El camino empieza un poco antes del parking y subes hasta el acantilado que hay a la derecha de la playa, donde se encontraba el antiguo castillo vigía de la cala, aunque ahora sólo quedan los restos. Las vistas de la playa y de toda la zona de La Granadella son impresionantes.

Junto a la playa, en las antiguas casas hay dos restaurantes, restaurante Rosita y El Sur, ideal para tomar unos refrescos o para degustar la cómida típica de la zona, fundamentalmente platos de arroz y pescado.

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